TARTA DE TÉ MATCHA

Ingredientes (para una tarta grande o 2 medianas):

Para el bizcocho de té Matcha:

  • 130 ml. de aceite de girasol
  • 250 gr. de azúcar
  • 2 huevos
  • 15 gr. de cacao en polvo sin azúcar
  • 250 ml. de leche
  • 300 gr. de harina
  • 1 sobre de levadura química Royal
  • 9 gr. de té matcha en polvo
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla

Para el relleno:

  • 220 gr. de mantequilla a temperatura ambiente
  • 500 gr. de azúcar glas
  • 200 gr. de queso crema
  • 6 gr. de té Matcha en polvo

Elaboración:

En un bol batimos el aceite de girasol, el azúcar, la vainilla y los huevos hasta que se integren completamente. A continuación, añadimos el cacao tamizado y mezclamos. Vertemos la leche al bol y removemos hasta que se integre.

Tamizamos la harina y mezclamos con la levadura química y el té Matcha. Vamos incorporándola a la mezcla anterior con movimientos envolventes hasta conseguir una masa homogénea.

Precalentamos el horno a 170ºC.

Engrasamos un molde grande o dos medianos y vertemos la masa en su interior.

Horneamos a 170ºC durante 35 minutos aproximadamente (o hasta que al introducir un palillo, éste salga limpio). Dependiendo del tamaño del molde, igual necesitará 5 minutos más de cocción.

Una vez hecho, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.

Para el relleno, tamizamos el azúcar glas y mezclamos con el té Matcha y la mantequilla en pomada. Batimos a máxima potencia durante 5 minutos o hasta que veamos que la mezcla aumenta de tamaño. Tiene que tener una textura parecida a la de un helado.

Incorporamos a la crema el queso y batimos 4 minutos más. Introducimos la crema en una manga pastelera con la boquilla que más nos guste.

Montaje:

Si hemos hecho un solo bizcocho, lo igualamos por los bordes y lo cortamos en dos o tres discos.

Sobre el primer disco colocamos el relleno en forma de círculos (o como más nos guste), tapamos con el otro disco y realizamos la misma operación. Para terminar tapamos con el último disco y colocamos el relleno dándole forma de botones.

Podemos acabar echándole migas de los recortes de bizcocho que nos ha sobrado por encima.